Hoy era el día de crearlo. He trabajado sin problemas ni discusiones, he comido con mis mejores amigos (faltó Ignacio, a causa del trabajo), he ido a ver a mis padres, y luego voy a tomar algo por el barrio con los amigos... para completar el día sólo me faltaba crear el blog :) (27 de mayo de 2008)
Y si fuera cierto, que esta noche nació un niño que con el paso del tiempo nos dijo que nos amáramos que compartiésemos con los pobres que no nos aprovechemos los unos de los otros que todos somos iguales para Él que lo que se consigue con la violencia no nos sirve para nada, que no es mejor el que más tiene sino el que mejor corazón posee.
Y si fuera cierto que nació en un pesebre frágil entre los frágiles pero no le importó porque se convirtió en alguien grande coherente y auténtico amado por los débiles odiado por los fuertes sin importarle ni una cosa ni otra y que dio su vida por los demás
Y si fuera cierto que obró milagros como que miles de personas compartieran sus panes y sus peces, que un usurero perdonara a sus deudores, que algo sin sabor se convirtiera en algo delicioso, que dio vida donde no había y sanó cuerpos y almas.
Y si fuera cierto...
Seguro que es cierto que ese niño está en el corazón de todos y lo que él hizo en mayor o menor medida está a nuestro alcance
¿Por qué no intentar que ese niño nazca cada noche y cada día en nuestra alma?
FELIZ NAVIDAD, hagamos que así sea, hoy y siempre.
22 de diciembre, día de la Lotería de Navidad. Día de ilusiones, esperanzas... y como mucho, reintegros y premios menores. Pero bueno, hasta que llegue el 22, podemos empezar a soñar.
La verdad es que no sé cuánto es el gordo, pero si me tocaran, por ejemplo, 300 000 euros, me daría para comprarme un ático en el centro, que pongamos que me cueste doscientos mil, para donar cincuenta mil a unas cuantas ONG's, y con los otros cincuenta mil euros que me quedaran. daría diez mil a cada uno de mis hermanos y otros diez mil a mi madre, con lo cual me quedan 20 000 euros del vellón (joe, cómo se va el dinero).
Claro, que teniendo en cuenta que ya el alquiler de la casa desaparece, porque tengo un maravilloso ático, son seiscientos euros que me ahorro al mes (quinientos contando comunidad y gastos similares), con lo que podría vivir más desahogado, por lo que me haría un viajecito.
Lo mismo pido excedencia durante un año y me doy la vuelta al mundo, o aprovecho y me voy a India los quince días que me quedan de vacaciones este año (que con la costumbre que tengo yo de viajar, en ningún caso a hoteles de lujo, me saldría por dos mil euros máximo). También puedo irme al Kilimanjaro, un viaje que tengo pendiente, algo más caro, pero que nunca superaría los 5000 euros. O vuelvo a Perú a visitar el norte del país y la selva, o a Brasil, quizás a El Salvador, que no quiero morir sin visitar la tumba de Monseñor Romero. Además por el hemisferio Sur ahora es verano, así que la Antártida, si es posible, podría ser otro destino. Sí, ya sé que eso es carísimo, pero como he donado cincuenta mil euros a ONG's, mi conciencia se ha limpiado un poco y me lo puedo permitir (paradojas de la vida).
Por eso mismo queda desechado Rusia, Escandinavia, Alaska y zonas así. El dinero es para pasarlo bien, no para quedarse helado de frío a treinta grados bajo cero sin ver el sol un puñetero día de las vacaciones, aprovechémoslo en cosas más placenteras, y ya veremos a las suecas en verano, si aún me queda algo del premio.
Pues nada, ya he organizado mi futuro cuando me toque la lotería de Navidad, es como el cuento de la lechera, pero con la ventaja de que no tengo ni cántaros de leche (digamos que poseo una vaca flaca y sabiendo que morirá el 22 de diciembre), pero si ese día resucita y en vez de leche me da miles de euros, sorpresa que me llevo.
En fin, cuántos sueños... qué mierda de sueños. Nada de esto se puede comparar a que ella (y cuando digo ella no me refiero a la puta vaca precisamente) se enamorara de mí... cambiaba todo esto (y muchas más cosas), por estar con ella.
P.D.- Claro, que si ya suceden las dos cosas y nos vamos juntos de viaje a Australia, sería la leche.
P.D.2.- Pero al final, como siempre, ni lo uno, ni lo otro. Al menos me queda la salud, y los mejores amigos que se puedan tener. :-)
Construyo un muro día a día. Un muro que me aleje de los sentimientos, del dolor y de la pena, del placer y la alegría. Un muro que me aísle del mundo, del bien y del mal de ella… y de mí.
Construyo un muro día a día con tesón y con esfuerzo. Me prometo no volver a sentir, no volver a llorar, no volver a reir. Cada día el muro más alto, más grueso, más fuerte. Cada día más aislado.
De repente ella aparece, y el muro se desvanece. Caen a plomo mis barreras, retorno a mi desnudez. Vuelve entonces el delirio mas poco dura el encanto todo retorna a la apatía cuando ella al fin se retira.
Y entonces regreso a mi muro ladrillo a ladrillo golpe a golpe metro a metro con arrojo y con denuedo como Sísifo y su roca deseando que ella reaparezca para volver a empezar a construir mi muro día a día con la esperanza, pobre de mí, de que algún día ella lo derribe y no haga falta volverlo a erigir.
Surgió el momento como surgen los momentos mágicos, sin prepararlo, sin pensarlo previamente, sin ni siquiera soñarlo. El caso es que me encontré con él en medio de la lluvia y la niebla, rodeados de castillos y árboles, resguardados por un paraguas, frente a ti, cara a cara. Solos tú y yo.
Y en ese mágico momento, que duró apenas un instante, te besé.
Te besé con los ojos, al mirarte y descubrir cómo las gotas de lluvia, aquellas que el paraguas no había podido frenar, se deslizaban por tu cara.
Te besé con las manos, cuando se juntaron a las tuyas al bajar ese escalón resbaladizo por la lluvia.
Te besé con el corazón, con cada latido, acelerados en ese momento por la emoción y tu cercanía.
Te besé con el alma, toda ella en esa escena, concentrada en el más mínimo detalle, por si podía intuir algo positivo en tus movimientos.
Te besé con el sentimiento, a flor de piel más que nunca, supurando deseo y fuego.
Te besé con la imaginación, saliendo a borbotones, soñando futuros irrealizables
Te besé con el pensamiento, que se centró en elucubrar qué pasaría si lo hiciera
Te besé con la memoria, con el recuerdo de aquellos besos que nos dimos, tan lejanos ahora.
Te besé con el brazo, cuando debajo del paraguas tu mano lo agarraba tan tímidamente, como con miedo.
Te besé con mi vida, con mi fuerza, con todo mi ser… con todo lo que pude, menos con la boca.
Desde hace tiempo tenía casi la certeza, pero ya no ha lugar a ninguna duda. No me quiere. No sólo eso, sino que ya no hay ninguna posibilidad de intentar nada.
Pero no tengo otra cosa que hacer que amarla.
Bueno, no es del todo cierto, tengo muchas cosas que hacer. Tengo que levantarme todos los días, aunque al despertar llore pensando en las noches que pasé con ella y no se volverán a repetir. Debo desayunar; nutrirme es fundamental para vivir, aunque me cueste hacerlo sin ella. Luego he de ir a trabajar; trabajar para vivire, y no vivir para trabajar. Comer, ver a mis amigos, para no pensar siempre en lo mismo. Hacer ejercicio, que siempre relaja la mente; tomar algo con los colegas, ver la televisión, aunque sea solo y eche de menos las horas que pasamos en su sofá; escuchar música, relacionarme, conocer chicas, a ver si alguna me hace olvidarla, cenar, dormir, soñar con ella...
Tengo muchas cosas que hacer, está claro, pero nada tan importante como amarla.
Parafraseando en el título a la canción "Pacto entre caballeros", de Sabina, este hilo hace alusión a las nuevas actuaciones policiales contra los inmigrantes irregulares.
Ahora les ha dado por ir a las colas de los comedores de beneficiencia, solicitar la documentación a los inmigrantes que estén en dichas colas, y a los que no la tienen sacarles de ahí y llevarles a comisaría para emitirles la correspondiente orden de expulsión o directamente ingresarles el el CIE.
Y yo me pregunto. ¿No sería más conveniente que lucharan contra las mafias que hay en Mercamadrid con el tema de descargar camiones, o en las obras con los guardias de seguridad, o que buscaran a los que estafan a Hacienda (es decir, a todos los ciudadanos), a los empresarios que tienen trabajadores (inmigrantes éstos, curiosamente) y no pagan ni IRPF, ni Seguridad Social, además de explotar a dichos trabajadores?
Porque es muy fácil ir a una cola de la beneficiencia y detener a un pobre hombre que, si está ahí, es porque no ha hecho nada malo (si hubieran cometido algún delito no necesitarían esos comedores, ya tendrían quién les da de comer); y evitar el peligro en otros sitios donde lucharían mucho mejor a favor del orden público, pero claro, correrían un pelín más de riesgo. Valientes caballeros.
Imagínate que mañana te despiertas y te encuentras que tienes 90 años. Estás mayor, no te puedes apenas mover y ya se te empieza a ir la cabeza, y la vida.
No te va a pasar, pero si no disfrutas del presente, si no exprimes la vida día a día, sino sacas el jugo de cada minuto que vives, llegarás a tener 80 ó 90 años (si llegas), y te encontrarás con que de repente se te ha pasado la vida, y no has sabido qué hacer con ella.
Pero exprimir la vida no es exprimirnos a nosotros, ni a los que nos rodean, sino sacar lo mejor de todo lo que tenemos, compartirlo con los demás y hacer que ellos saquen también lo mejor que tienen.
Así, conseguiríamos que el mundo fuera mucho más humano y feliz (pienso yo).
La gaviota se acomodó en el mecer de las olas y se olvidó de volar. Como había peces a su alrededor, no dejó de comer, pero perdió toda su esencia de gaviota, ahora se parecía más a un pato.
Ya somos mayorcitos, tenemos uso de razón, dos dedos de frente (al menos eso se supone) y tenemos la capacidad de discernir lo que nos viene bien y lo que nos viene mal (otra cosa es que lo hagamos).
Y sobre todo, tenemos el derecho (es más, yo diría que por nuestra naturaleza, la obligación) de equivocarnos de vez en cuando.