jueves, 11 de septiembre de 2008

REGRESAMOS


Regreso de nuevo a la vida bloguera, tras unos meses de ausencia, pero la vida da muchas vueltas, y desde junio no he parado por temas familiares. Que de repente te digan que tu madre tiene un cáncer y que hay que operarla de urgencia, te cambia todos los planes, sobre todo si tu padre también necesita cuidados especiales.

Pero no os voy a aburrir con esos temas, era una forma de autodisculparme con el blog por haberlo abandonado tanto tiempo, y espero que a partir de ahora le haga más caso.

Deciros que por lo menos tuve tiempo para ir a Israel y Jordania 10 días, y bueno, no estuvo mal el viaje, aunque me robaran la mochila y la organización pasara absolutamente del tema. El desierto me encanta, así que muchos días estuve en mi salsa. Jerusalén es una ciudad preciosa, que merece la pena conocer, y el hecho de que te encuentres a gente con metralleta por la calle, como si fuera lo más normal del mundo, impone, pero al final uno acaba acostumbrándose a ello.

Y Petra, qué decir de Petra... aparte de que es el femenino de Pedro. Es impresionante, tanto el desfiladero para entrar como las fachadas que se ven. La gran mayoría son tumbas vacías, así que dentro no hay grandes cosas, pero ya simplemente el verlo por fuera, es maravilloso. Y el color de la roca merece una mención especial; nunca he visto tantas tonalidades juntas en una roca, pareciera como si alguien se hubiera dedicado a sacar trazos de la nada y convertirlos en arte.

Y para el final dejaré el Mar Muerto, otro de mis sueños cumplidos. Lo malo que en la parte israelí está demasiado organizado (o más bien acotado) y está prohibido bañarse en casi toda la costa. En los sitios donde uno se puede bañar, está superpoblado, por lo que en ese sentido me decepcionó un poco. En la parte jordana me han dicho que es mucho más salvaje y te bañas donde quieres, pero claro, no tienen duchas para quitarte la sal, y de verdad que pica...

Pues nada, me doy a mí mismo la bienvenida, y espero por lo menos escribir 2 ó 3 entradas a la semana, no sé si es una amenaza, jaja.