Y una vez hecha la salvedad, no podía dejar de escribir en este foro acerca del partidazo de ayer. Partidazo no por la calidad, que no hubo mucha, sino por la emoción, la tensión, la idiosincracia y la fidelidad a su historia del Atlético de Madrid. Un partido que tuvo ganado y dominado, lo dejó empatar, casi perder, y cuando ya todos esperábamos la lotería de los penalties, que nunca se le han dado bien al Atleti, aparece el Kun para hacer un pedazo de jugada y dar un pase magistral, y Dieguito para, con la suerte de los campeones, sacar una espuela que, con cierta ayudita divina, se mete en la portería del Fulham cuando a punto estaba de terminar la segunda parte de la prórroga, dando así esta maravillosa victoria europea al Atleti, cuarenta y ocho años después de la Recopa que ganamos in illo tempore
Familias con la bufanda, con camisetas, grupos de adolescentes cantando emocionados, personas mayores... todos en torno a la fuente de Neptuno, demasiado protegida y vallada, soñando despiertos con esa copa que tanto tiempo se nos había escurrido de las manos. Ahí todo el mundo se saluda, se sonríe, se pide perdón si entre tanta multitud te pisa o te empuja sin querer. Y de repente, unos empiezan a cantar y a agitar las banderas o las bufandas, y todos les siguen, creando un ambiente maravilloso y festivo. Sí, ya sé, alguno ahora pensará que estoy defendiendo el borreguismo, el seguir lo que unos hacen, pero no es lo mismo seguir un ejemplo festivo, que seguir a alguien así porque sí. Y entre tanto, en uno de los puestos que había (que eran pocos, yo me esperaba más), me he comprado una bandera que llevaré al Atomium el miércoles que viene para ver la final de la Copa del Rey.
Recordando algunos mensajes a móvil hace poco más de año y medio, en que compensaba las derrotas del Atleti con cierta historia de amor, terminada ésta, el Atleti ha cumplido, y por lo menos ha ganado la Europa League. Como he de creer que todo lo que sucede es para bien, desde luego que para los colchoneros esta copa es para bien, así que creeré que lo otro también ha sido en mi beneficio.
¿Por qué soy del Atleti? Porque puestos a sufrir... por lo menos lo hago con los profesionales. AUPA ATLETI.