Me lo acaban de enviar. Es de un francés que se llama Emile Armand, y me parece tan bello, que no puedo dejar de ponerlo en mi blog... otro día ya pondré algo mío. Disfrutadlo.
Vivir por vivir sin más; vivir para trasladarse de una parte a otra; para apreciar las experiencias intelectuales y morales; para gozar; para satisfacer las necesidades del cerebro o la voz de los sentidos. Vivir para adquirir sabiduria, para luchar y formarse una individualidad franca; para amar; para coger las flores de los campos y los frutos de los árboles. Vivir para producir y consumir; para sembrar y recoger para cantar al unísono con los pájaros y para disfrutar del sol tendidos sobre la arena de la playa.
Vivir por vivir, para gozar intensamente de cuanto nos ofrece la vida, apurando hasta la última gota de la copa de delirios y sorpresas que la vida guarda a quienes han adquirido conciencia de que existen. ¿Es que esto no vale por todo el fárrago de metafísicas religiosas o laicas?
Vivir por vivir. He aquí lo que quieren los anarquistas; pero vivir en libertad, sin que una moral extraña a ellos o impuesta por la tradición o la mayoría establezca una división entre lo lícito y lo prohibido.
Vivir, no acomodándose a convencionalismos o prejuicios; sino siguiendo los impulsos de su naturaleza individual, sin dejarse arrastrar más allá del punto en que el uso de la vida degenera en abuso, y uno de por sí, no siendo capaz de apreciar la vida, se convierte en esclavo de sus inclinaciones.
Vivir por vivir. No para pensar continuamente si se está o no de acuerdo con éste o el otro criterio general sobre la virtud y el vivir, sino para disponerse a no hacer ni cumplir nada que vaya en menoscabo de nuestra dignidad individual.
Vivir por vivir sin tratar de aplastar a otros ni pisotear las aspiraciones o los sentimientos de alguien; sin dominar ni explotar, sino siendo libres y resistiendo con todas nuestras fuerzas, tanto a la tiranía de uno solo como a la absorción de las multitudes.
Vivir, no para la propaganda, para la causa o para la ciudad que se aspira a formar -pues todas estas cosas están dentro de la vida- sino para vivir en libertad cada uno su vida, guardándose de entrometerse en la vida de sus camaradas de ideas y pidiendo solamente que se deje el camino libre a quien no comparta nuestro modo de pensar, pero rebelándonos si es preciso contra quien se oponga a nuestro paso.