sábado, 9 de junio de 2012

Feliz 40 cumpleaños


Cuarenta años de regalo al mundo
cuarenta primaveras en flor
catorce mil seiscientos amaneceres (más o menos)
y las mismas puestas de sol
quinientas veintiuna lunas llenas (eso creo).

Números que no dicen gran cosa
porque sólo una primavera a tu lado
(aunque sólo fuera el inicio)
vale mucho más que mil yo solo,
un amanecer contigo
(varios he pasado mirándote mientras dormías
aunque ahora me parecen pocos)
vale más que el infinito
una luna llena a tu vera
(aunque sea picándonos con las fotos
como aquella mágica noche en la playa)
es mil veces más brillante
que la suma de las otras
por muchas lunas que sean.

Qué suerte tienen tus hijos
que te ven casi a diario
qué fortuna tus hermanas
que disfrutan a tu lado
qué gozo el de tus padres
cuando hace cuarenta años
dieron vida a una criatura
llena de luz y agasajos.
Y qué gracia tus amigos
disponen cuando estás cerca
de disfrutar la belleza
que te inunda a todas horas
belleza física aflora
y la interior se descubre
al poco de conocerte
y nadie evita quererte.

Felicidades a ti por haber nacido
y a los que te rodean por estar contigo.





miércoles, 6 de junio de 2012

¿Por qué te escribo?


 A veces me pregunto por qué te escribo
no es que me disguste, todo lo contrario
pero sucede que en los por qués
uno se descubre a sí mismo.

Podría ser que escribiera
con el fin de desahogarme
de soltar todas mis penas
o de hacer el alarde
cuando mi fuerza se llena
mis alegrías contarte.

O puede que lo haga
intentando conquistarte
así llegar a tu alma
entre rimas y verdades
descubrirte mi mirada
aunque creo que la sabes.

Otro motivo sería
sólo por amor al arte
buscando la poesía
o el éxito apuntarme
por si alguien me publica
y a la fama yo llegase.

Aunque no, no es nada de eso
o alguna sí, quién lo sabe
pero en el fondo te pienso
y escribo sobre tu imagen
gracias a eso yo puedo
día a día imaginarte
de esta forma te veo
y así puedo acariciarte
con mis palabras y versos
y con mi mejor talante
sentir que aunque estés lejos
de mi alma formas parte
y ése es el mejor reflejo
de lo que yo puedo darte.

Ya sé para qué te escribo
es la forma más dichosa
de que tú estés conmigo
cuando hoy mi voz te nombra.