A veces me pregunto por qué te escribo
no es que me disguste, todo lo contrario
pero sucede que en los por qués
uno se descubre a sí mismo.
Podría ser que escribiera
con el fin de desahogarme
de soltar todas mis penas
o de hacer el alarde
cuando mi fuerza se llena
mis alegrías contarte.
O puede que lo haga
intentando conquistarte
así llegar a tu alma
entre rimas y verdades
descubrirte mi mirada
aunque creo que la sabes.
Otro motivo sería
sólo por amor al arte
buscando la poesía
o el éxito apuntarme
por si alguien me publica
y a la fama yo llegase.
Aunque no, no es nada de eso
o alguna sí, quién lo sabe
pero en el fondo te pienso
y escribo sobre tu imagen
gracias a eso yo puedo
día a día imaginarte
de esta forma te veo
y así puedo acariciarte
con mis palabras y versos
y con mi mejor talante
sentir que aunque estés lejos
de mi alma formas parte
y ése es el mejor reflejo
de lo que yo puedo darte.
Ya sé para qué te escribo
es la forma más dichosa
de que tú estés conmigo
cuando hoy mi voz te nombra.
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