Tengo que quererte sin que me duela
no puedo dejar de adorarte
pero debo lograr al menos
que tu recuerdo
no me cause más heridas.
Tengo que amarte en silencio
pero en silencio interior
que mi amor no llame al dolor
ni mis lágrimas se enteren
de que sigo enamorado.
Tengo que acariciar tu alma
desde la distancia
pero lejos también de mí
para que mi corazón
no vuelva a destrozarse
cuando mi alma cante.
Tengo que recordarte como eres
toda dulzura y cariño
pero mis recuerdos no deben
llegar a tocar fondo
sino flotar en mi mente
y esparcirse poco a poco
sin apenas hacer ruido
para que cuando posen
ni se dañen ni me dañen.
Tengo, en fin, que liberarme
pero no de ti, sino del daño
de la desazón y el pesimismo
de mi ego y de mi llanto
y volver a ser yo mismo
sin misterios ni barreras
el corazón en la mano
la cabeza en su sitio
el alma sobre las nubes
y los pies sobre la tierra.
Sólo de esta manera
podré salir a la calle
sin miedo a que me lastimen
los recuerdos que me quedan
y podré mirar de frente
al futuro que me espera
soñando tiempos mejores
creyendo sueños posibles
luchando por imposibles
y aceptando lo que llegue.
Todo es cuestión de intentarlo
empezar hoy, y mañana
no cejar en el ensayo
poner en ello mi vida
día a día, año a año
sé que puedo conseguirlo
quererme no cuesta tanto.
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