miércoles, 28 de mayo de 2008

Lluvia y vida.

Llueve
sobre los campos llueve
sobre las montañas
sobre la ciudad...

Llueve en mi tejado
el agua choca contra las ventanas de mi habitación
parece que las penetra
y llega hasta mi alma.

En mi alma también llueve
y al igual que el agua riega el campo
mi alma es regada por el agua
renace de la oscuridad, de la sequedad
olvida las grietas que la cuartean
y reverdece
hasta parece germinar un tallo de optimismo
con ramitas y hojas verdes
y una bella flor que surge de la nada.


Al igual que la lluvia limpia el aire
el aire sucio de la gran ciudad
también lo sucio de mi alma
los malos recuerdos, los rencores insanos
las experiencias dañinas
que se aglutinan y adhieren
son desprendidas de repente
y dejan el camino libre
a ese agua renovadora que brota
desde lo más profundo de mi ser.

Al igual que se llenan los embalses
del agua que nos aporta la vida
mi corazón se llena de nueva sangre
recibiendo mis venas con agrado
la lluvia que ha nacido en mi interior
y el aguacero de vida y esperanza
vuelve a colmar mi espíritu
de gotas de ilusión y de esperanza.


1 comentario:

Anónimo dijo...

Uhmmm la lluvia es vida, estoy totalmente de acuerdo... cuando sale de nosotros en forma de lágrimas sean de alegría o de pena..sólo busca su sitio incesantemente, volviendo a mezclarse con agua...al igual que la lluvia, la vida fluye... dejémosla fluir, dejémosla buscarse...
besos y mimossss...
Rocio