Dijiste que hiciera mi vida
aquella noche aciaga
pero cómo puedo hacerla
si mi vida eres tú.
Estás en cada suspiro
en cada bocanada de aire
en cada uno de mis sueños
en las lágrimas que recorren
mis mejillas
(te lloro tanto
por si te vas de mi mente
con el llanto
pero con cada lágrima que se va
una nueva imagen viene
a inundar mi soledad)
Estás en mi despertar
en cada recuerdo
en los pasos que doy
directos hacia el infierno
que es mi día a día
si conmigo no estás.
Estás entre la gente
en mi nostalgia
en las palabras que escucho
y en las que no puedo hablar
en cada gesto que veo
con un poco de ternura
en cada grito que ahogo
consumido por la rabia
de pensar que hoy no puedo
ver la sonrisa en tu faz.
Estás presente en mi cama
cuando a la noche me acuesto
pero tu imagen se pierde
al volver la realidad
y duermo con la congoja
de saber que ya mis dedos
se podrían volver yertos
sin poderte acariciar.
Cómo voy a hacer mi vida
si apenas puedo sentirla
déjame al menos que sueñe
que con el paso del tiempo
quizás tu amor regrese
y se instale de verdad.
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