Me introduje en el mar de tus ojos,
en su expresión sincera,
en su perpetua calma
Atravesé tus pupilas
hasta llegar a tu alma
y ahí permanecí
liberando mi suerte
volviendo a sentir
el brillo del sol.
Me introduje en el mar de tus ojos
buscando tu amor
casi sin pedir permiso
y en ellos me encontré
tan cerca del paraíso
que soñé con volver.
Y regresé al mar de tus ojos
deseando renacer
los sentimientos dormidos
que se desperezaban
para estar contigo
y volver a su ser.
Y en tus ojos pedí quedarme
apagando mi sed
sed de ti, fuego que avanza
quemando los rastrojos
con su ardiente danza
que todo oxigena.
Me introduje en el mar de tus ojos
y ahí es donde quisiera
quedarme a vivir.
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