miércoles, 16 de junio de 2010

FERIA DEL LIBRO 2010


Del 28 de mayo al 13 de junio, el Paseo de Coches del Retiro se ha llenado de letras, libros, autores, y ciudadanos que fueron a disfrutar de la cultura que los libros guardan. Es la Feria del Libro, feria que este año 2010 ha cumplido su sexagésimo novena edición.

Por tercer año consecutivo, el Ministerio de Justicia ha estado presente ocupando la caseta número 11 donde se han expuesto más de ciento veinte títulos, en formato libro y DVD, que han podido ser vistos y comprados por los visitantes de la Feria del Libro.

Los títulos expuestos han sido seleccionados para ofrecer una panorámica, lo más completa posible, de las publicaciones que el Ministerio de Justicia edita, entre ellos las últimas normas procesales adaptadas a la Nueva Oficina Judicial.

La presencia del ministerio este año ha superado con creces los resultados tanto en visitantes como en ventas de otros años.

Desde estas páginas queremos agradecer a los asistentes su interés por la cultura en general, y por los títulos que hemos presentado, lo que nos hace seguir confiando en nuestro esfuerzo y en la utilidad pública del trabajo que realizamos.


Esta es la reseña, principalmente escrita por un servidor, que se podrá leer en el Boletín de Información del Ministerio de Justicia, y que habla oficial y muy someramente de lo que allí aconteció.

Pero aparte de todo esto hubo muchas más cosas: anécdotas, historias, trabajo, desengaños, ilusiones, risas, agobios, aburrimiento, tensión, pero en general ha sido una experiencia bastante satisfactoria.

Como anécdotas, y recordando que la caseta era la del Ministerio de Justicia, puedo destacar varias:

Una señora que vino a preguntar por un Vademécum de los órganos del cuerpo, señora despistadísima, pues el vademécum es de medicamentos, y además, no sé qué pintaban los medicamentos en nuestro Ministerio, y mucho menos los órganos del cuerpo, aunque uno de los libros que más llamaban la atención de nuestra caseta tiene por título Antropología Forense, pero la señora en cuestión no se refería a ese libro, está claro.

Otra señora nos preguntó si teníamos algo de literatura infantil… ¡¡LITERATURA INFANTIL!!, ¿para los jueces precoces?, ¿para ir enseñando a los niños lo que son las oposiciones para Abogados del Estado?, ¿o quizás para castigarlos cuando se porten mal?

En el Top ten de las curiosidades de la caseta, está la señora que vino con su hija la tarde del último domingo y se compró 14 libros, se dejó más de cien euros (que pagó en efectivo, sacando un fajo de billetes de 50 que me dejó alucinado), y que estuvo con nosotros mirando libros y contándonos su vida cerca de media hora. Luego dejó los libros en la caseta por no estar cargando con ellos, y volvió a las 21:25 a por ellos, ya cuando cerrábamos, y lo malo del caso es que siguió contándonos su vida hasta las 21:45, cuando ya casi todas las casetas estaban cerradas, y nosotros con la señora de palique. Para que luego digan que los funcionarios no trabajamos.

Destacaré también la señora que, mirando los títulos de los libros, nos dijo después: Pero para esto hay que estudiar, ¿no? En esos casos te aguantas la risa, miras a la señora, y le ofreces un tocho de libro de las Providencias de Carlos III, que vendemos por solo tres euros, pero parece que tampoco le convence mucho.

Mucha gente (jóvenes sobre todo) se pasaba por la caseta al ver el cartel de libros a 3 euros, y cuando leía los títulos de dichos libros (Orígenes del Tribunal Supremo, Tratados multilaterales de cooperación jurídica internacional, Defraudación tributaria por omisión, etc.), salían huyendo de la caseta. Pero algunos hasta los leían interesados, y algunos títulos tuvieron mucho éxito.

Y es que hay personas que van a la caseta a pasar el rato, sin intención ninguna de hacer compras, lo cual no me parece mal, pero por lo menos que no se dediquen a revolver todos los libros, descolocarlos, y un poco más y arrancar alguna hoja para hacer un avioncito de papel (que es posible que sea la única utilidad de algún libro, pero que no nos lo restriegue por la cara al menos).

Otros parece que quieren robar algún libro, lo miran detenidamente, lo dejan, lo vuelven a coger, se medio esconden entre la gente para mirarlo, se acercan, lo dejan, se van, pero vuelven al rato y lo cogen de nuevo, lo hojean por trigésimoquinta vez, y al final lo dejan y se van para nunca volver. Ese seguro que no ha mangado ningún libro, porque me he estado fijando todo el rato en él, pero seguro que mientras tanto, otro prenda se ha llevado uno de cada, aunque la verdad, no creo yo que alguien tuviera ganas de mangar nuestros libros, el papel al peso ya no merece la pena venderlo.

Típico es también en estos casos la gente que pasa por la caseta, ve que pone “Gobierno de España. Ministerio de Justicia”, y suelta exabruptos tales como: “Desgobierno de España”, “Ministerio de Injusticia”, “Pero si en España no hay justicia”, etc. Nos habían advertido de este tipo de gente, y nos habían prohibido entrar al trapo, lógicamente, así que nuestra respuesta simplemente consistió en una sonrisa (irónica tal vez).

Otra gente se pasa por la caseta para solucionar sus dudas acerca del Ministerio y aspectos de la Justicia en España (por ejemplo, diferencia entre los casos que llevan el Tribunal Supremo y los Tribunales Superiores de Justicia); y menos mal que en ese momento estaba mi compañero José Antonio, que ha hecho Derecho y sabe de esas cosas, porque si no la pobre señora se habría ido como llegó.

Y bueno, esto es un resumen de lo que dio de sí la Feria en nuestra caseta, no quiero terminarlo sin agradecer a mis compañeros de caseta su disponibilidad y compañerismo, y a la gente que vino a visitarme su tiempo y dedicación; espero no dejarme ningún nombre y escribirlos bien todos, pero gracias a Mohamed, Yaya, Antonio, Teresa Ruiz, Daniel Font (no sólo por la visita, sino también por la maravillosa comida que compartimos), Lourdes López, Gema (a ti premio extra por todas las veces que viniste, jeje), Mónica (visita muy agradable la tuya), Sergio (qué pena que la risa no nos dejara hacer la broma del Manual de Derecho Administrativo Sancionador, pero para otro año hay que ensayarla más), Concha (qué buena tu quesada), Encarna, Jutah y Alessandra (siento no haberos podido dedicar más tiempo, pero cuando llegasteis la caseta se desbordaba), Ainhoa y Raúl, y a Luis Bañón, Ramonet y Montse (esa visita ya casi con el tiempo cumplido, jeje).

Puedes ver más fotos de la Feria del Libro aquí





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