miércoles, 9 de diciembre de 2009

Asientos reservados


El otro día (bueno, hace ya bastantes días, pero debido a las circunstancias no he podido plasmarlo hasta hoy) estaba en el asiento de un vagón del metro sentado, cuando entró una señora mayor. Me levanté para cederle el sitio, y la señora me respondió que me sentara, que había asientos reservados y el que se tenía que levantar para cederle el sitio era la persona que estaba sentado en uno de ellos. Y dicho y hecho, se dirigió a uno de los asientos reservados y le dijo al joven que estaba sentado que se levantara. El chico se levantó y la señora se sentó en el asiento reservado.

Este hecho hizo que me planteara la poca utilidad de los asientos reservados, ya que lo que esta señora hizo no lo suele hacer nadie. Entra una chica embarazada, una persona mayor o minusválida, están todos los asientos ocupados, y si no se levanta nadie, cosa por desgracia bastante habitual en los últimos tiempos (y no le estoy echando la culpa a Zapatero), se queda de pie hasta que alguien se levanta, si no hay otro listillo que haciendo que no la ve, se sienta antes que ella. A mí una vez me sucedió que estando con muletas iba a trabajar, había un asiento libre cuando entré en el vagón, y un chaval, corriendo desde la otra puerta, se fue a sentar en el sitio. Lo que pasa que yo no me corté y con la muleta hice un marcaje del asiento (yo no llegaba, pero la muleta sí), y el colega en cuestión me dijo que no me había visto (¡ja!), me pidió disculpas y me dejó sentarme.

No sé yo la edad media de los lectores de este blog (soy optimista y lo pongo en plural), pero supongo que no será muy alta, así que os animo a que alentéis a vuestros padres (o a alguna amiga embarazada) a que si usan el metro y no hay asiento, hagan uso de su derecho a utilizar los asientos reservados, y de la obligación que tienen las personas sanas sentadas en ellos a cederlos a toda persona que lo necesite, bien porque sean ancianos, estén embarazadas o sean minusválid@s. Así se conseguirá que la idea de los asientos reservados, producto de nuestra insolidaridad, porque todos deberían ser asientos reservados, sea de utilidad pública.




1 comentario:

Anónimo dijo...

tb valen los asientos para gente con fascitis plantar?